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  • Giovanni Gil

El Gran Libro del Grabado "Maldita Herencia".

Capitulo IV:

UN NUEVO MUNDO LLAMADO "AMERICA".


Al Norte del Mundo Nuevo.

A la tierra que equívocamente Cristóbal Colón, tuvo la fortuna de descubrir y en que en honor al cartógrafo Italiano Américo Vespusio, fue bautizada con el nombre de AMERICA; conteniendo tres divisiones geográficas, en las cuales han tenido una incidencia bien marcada los anglosajones en una buena parte del norte de América, para ser especifico, los ingleses. En la parte sur de este continente la incidencia ha estado marcada por los italianos, los alemanes, los portugueses, pero la presencia que más ha marcado a la mayor cantidad de habitantes del continente Americano, ha sido la española, a tal grado que se conocía a esa buena parte del mencionado continente, con el nombre de “La América Española”.


En la nueva tierra la invención de Johann Gutenberg, se anticipo a la fabricación del papel. Es importante hacer mención de la imprenta por la propagación de los medios técnicos del Grabado, ya que este, permitió el nacimiento de tan magno invento, es decir; La Imprenta. El invento, contribuyo de una manera imposible de cuantificar, la popularización del Grabado en aquellos días (1500), y aún en nuestro tiempo; época en la cual se lucha por el reconocimiento de la especialidad del original múltiple. Busca ser en el medio artístico, la parte democrática de las artes plástico-visuales.

Es así, y tomando en cuenta a lo que con anterioridad se ha hecho mención, toma su bien merecida natalidad, en el norte de América, el 17 de enero del año 1706; en la ciudad de Boston, un gran hombre que sería bautizado con el nombre de Benjamín Franklin. Ben Franklin como cariñosamente le conocían, contó con nueve hermanos, por tanto su familia sumaba en total 17 familiares, así que trataban de parecer un hogar pequeño con relación al volumen de la familia.


Joven y poco contaminado de ideas y conceptos, ubicado en el ambiente artesanal pudo apreciar, vivir, y hacer lo que artesanalmente implica la elaboración de una cosa, en este caso, la fabricación del jabón, si, pues su padre, era un maestro jabonero, y se regía enérgicamente por las normas invariables de su oficio. Mientras sus hermanos John y Peter, aprendieron el oficio de su padre (jabonero), le toco a James, trasladarse a Londres, Inglaterra, para interiorizar y aprehender el arte de la impresión; recordaremos que en Europa, esto, lo de la impresión, se había convertido en el “vogue” del momento, en la revolución del Grabado, por su practicabilidad y rapidez.


Al regresar James de Inglaterra, establece en Boston una imprenta con tipos y prensa de origen inglés, este proyecto empresarial, contó con la participación del joven Ben, como aprendiz de tipógrafo, su tarea, la composición de los tipos para que dieran vida al mensaje. Esta tarea la asumió Benjamín desde los doce hasta los veintiún años de edad.

Un breve viaje de tres días como pasajero clandestino, lo dejo en la ciudad de Nueva York, solo, sin conocer a nadie, sin recomendaciones de ninguna naturaleza, y sin poder ubicarse en ningún medio donde poder desempeñarse. En este afán desesperado, de la búsqueda infortuita, lo condujo con Samuel Kraimer de Filadelfia, esta conexión le permitió concretar el porqué de su viaje. Al trasladarse a Inglaterra, ahí se dio al estudio como tipógrafo e impresor, haciendo más tarde la práctica en el año de 1724; en la imprenta de Samuel Parker, poco tiempo después en el taller de John Watts, su genialidad se ve materializada y en el 1760; al apoyar al inglés John Baskerville, el cual se convertiría en el famoso diseñador de letras. Un proyecto lo lleva de retorno a Filadelfia (EE.UU.), un cambio inesperado le hizo encontrarse nuevamente con Samuel Kreimer, el cual le delega el cargo de sus talleres gráficos. Ya involucrado en esta nueva etapa de su vida profesional, Benjamín, se ingenio una práctica de elaboración de los punzones, las matrices, y los moldes de fundición de los tipos, fabricó atinadamente tinta, las cuales produjeron excelentes resultados, tubo buen criterio al excogitar a los aprendices, que luego se convirtieron en muy buena mano de obra calificada.


En 1728; la firma B. Franklin & H. Meredith, establerecieron la nueva casa impresora de mutua sociedad, la dedicación y grandeza de Benjamín Franklin se dio con el culto del pensamiento y la letra, la misión del periodista, del literato, y del editor, fueron alcanzadas con la vivacidad de la pluma.


En el año de 1729; el diario PennssylvaniaGazette, propiedad de Franklin, alcanza el éxito y con ello, lo económico, y el reconocimiento de sus facultades. Don Benjamín, demostró su enorme interés la impresión se propagase, y nacieran nuevas posibilidades, y esto, lo demostró alentando en actuar a terceros a la instalación de nuevas imprentas. El pennssylvaniaGazette, fue el periódico alentador, a la publicación de otros como por ejemplo: PhiladelphiaZeitung, el primer diario publicado en idioma alemán, entre otros.

La excelente obra de este artífice, lo llevaron a ocupar la posición de Impresor Oficial por Penssylvania, New Jersey, Delaware y Maryland, lo que lo condujo al record del más grande consumidor de papel, provocando que se iniciara en el proyecto de la instalación de fabricas de papel, que en total sumaban dieciocho. Desde su sólida posición en las artes gráficas, completo sus estudios en ciencias e idiomas, creando la batería eléctrica, el pararrayos y los anteojos, se desempeño como gobernador del estado de Phyladelphia, durante tres periodos seguidos, lo que lo corono con la firma del decreto de la abolición de la esclavitud.


Don Benjamín Franklin, deja de existir en la ciudad de Phyladelphia, el 17 de abril de 1790. Los últimos días de su vida, los pasó supervisando los talleres de su nieto, y su enorme contribución es ya más que reconocida a través de los tiempos.


Al Norte de la Nueva España.

En la América Española, el interés en las artes gráficas data de más de un siglo antes, lo demuestra Don José Torre Revello; en su libro “Orígenes de la Imprenta en España y su Desarrollo en la América Española”, citando lo siguiente: “las gestiones realizadas en el año 1533; por el obispo Fray Juan de Zumárraga, de la Orden de San Francisco” el cual en un escrito dirigido a Carlos V, menciona: “que sería muy útil y conveniente haber allá (en México) imprenta y molino de papel, pues se hallan personas que holgaran ir con su Majestad, les haga merced con que puedan sustentar al arte”, la respuesta a esto establece que: “ se les dará pasaje, matalotaje y almojarifazgo y se les prestara allá (México), alguna cantidad de la hacienda de Su Majestad, para ayudar a comenzar y privilegio por tiempo señalado”.


La introducción de la imprenta en el nuevo mundo, llamado América, la de habla hispana, se debió al Obispo Fray Juan de Zumárraga (1468-1548), y al virrey Antonio de Mendoza, allá en México.


El hombre llamado Esteban Martín, era el encargado de la imprenta del virreinato, en el año 1535-36; público el libro “La Escalera Espiritual para llegar al Cielo”, de San Juan Clímaco. Este dato suele ser muy controversial, ya que no existen ejemplares de la obra, solo sea podido conocer a través de citas bibliográficas de algunos autores, por tal motivo se ha designado que el primer impreso en la América Española apareció en el 1539; realizado por el famoso impresor italiano, Juan Pablos o Giovanni Paoli, enviado a México por la casa de Juan Cromberger de Sevilla, España, para dirigir los talleres de impresos en México, a su vez debemos mencionar que a finales del siglo XVI, Fray Juan Bautista, hizo grabar por nativos una láminas para un libro que no llego a imprimirse. Además de esto, se ha encontrado entre el material documental del Archivo de la Inquisición en México, una imagen de la Virgen del Rosario, impresa en el 1571; considerándose la más antigua en toda América.


El papel de fabricación Española, que por primera vez se utilizó en México, data del año 1521; esta fecha se ha encontrado en las filigranas ó marca de agua del papel. La fabricación de papel en México, la inicio don Francisco Pardo, allá por el siglo XVI. México fue el primer lugar del nuevo mundo que estableció la imprenta en el siglo XVI.

Hay que destacar que la iniciación del Grabado en México, se da por medio de la imprenta, aunque este, el Grabado, pero ya como medio artístico alcanza una destacada relevancia a raíz de la revolución mexicana, siendo lo especifico del Grabado, la xilografía ó grabado en madera, ya que el medio técnico de su aplicación, es mucho más práctico que lo otro de la especialidad, pero de esto nos ocuparemos luego.

Con la designación de Antonio Jerónimo Gil (1731-1798), en la Casa de la Moneda de México, en el año de 1778; comienza una nueva etapa para el Grabado.

Gil, crea la Escuela de Grabadores, con el fin de equiparla, trae de España, gran variedad de instrumentos del oficio. Los temas que se trabajaran en este taller serán de carácter bíblico y monárquico, y tenían como finalidad servir de ejemplo a los Estudiantes a manera de ilustración.


Antonio Jerónimo Gil, llega a México en compañía de sus hijos Bernardo y Gabriel, así como también de Tomas Suria y José Estebe, todos ellos grabadores que colaboraron con el primero y afirmaron la línea académica en el trabajo artístico mexicano.

El Italiano Claudio Linati de Prevost (1790-1832), México le debe la introducción de la Litografía en el año de 1826; él hizo traer desde Bruselas (Bélgica), una prensa para transporte y otra para impresión, piedras, lápices litográficos, tintas, así como también, estampas de artistas franceses que servían a los estudiantes como ejemplos y modelos. A cambio de la introducción de este equipo, Linati, se comprometía a enseñar gratuitamente la especialidad.


Por un decreto en el año de 1843; se estableció la reorganización de la Academia de San Carlos de la Nueva España, la cual había fundado Antonio Jerónimo Gil, en México, a semejanza de la de San Fernando de Madrid (España). En el 1847; se produjo un vuelco decidido hacia el arte Europeo; Italia e Inglaterra, fueron los polos de atracción, se contrataron maestros de esas nacionalidades para impartir clases, y se becaron alumnos hacia esos países.


A partir de 1854; Jorge Agustín Períam, de nacionalidad inglesa, se hace cargo de la enseñanza del Grabado en la Academia de San Carlos, y entre lo que este extranjero enseñaría en dicha academia, citaremos las siguientes técnicas: Aguafuerte, Buril, Mezzotinta, y Xilografía. De su esfuerzo se vería el producto, y los alumnos más destacados de Períam; serian más tarde los sucesores de este, entre ellos mencionamos a los mexicanos Luis G. Campa, Miguel Portillo y Emiliano Valdés.


En buena hora, hablaremos de Gabriel Vicente Gahona, el que casualmente incursiono en el Grabado, y por causa de sus estampas sufrió persecuciones. Por su labor como grabador es propulsor del tratamiento de los temas populares, y en cuanto a lo que a periodismo satírico de provincia se refiere, es Gahona, un ejemplo típico, creando un personaje que sería su comodín para llevar adelante la sátira, este, llevaba por nombre “Don Bullebulle”.


Al cerrar esta etapa de su vida, Gabriel Vicente Gahona, se dedico a la enseñanza del dibujo, la pintura, y por supuesto el grabado, nos da fe de esto, un anuncio publicado en este su periódico sátiro, el cual versa de la siguiente manera:

“En el arte de grabar no ofrezco enseñar mucho, pues bien sabe el público que sin maestros y solo a costa de infatigables desvelos pude lograr algún conocimiento. Mi mayor gusto será estudiar y aprender con el discípulo”.


Francisco Díaz de León, es el investigador y grabador, que cuando estudiaba las artes graficas mexicanas, hizo el descubrimiento de Gabriel Vicente Gahona, en el año de 1938.


Más adelante, en el devenir de la historia, en la ciudad de Aguascalientes, México, en el año de 1852; nació uno de los personajes que por su singularidad y circunstancialidad, pasaría a formar parte de la historia del Grabado mexicano.


Desde muy pequeño, se involucro en la alfarería, y esta experiencia remota marcaría su contacto con la artesanía y la plástica, ya en su adolescencia cuidaba de los alumnos de su hermano, y la tarea consistía en hacerles copiar las estampas religiosas y las figuras de los naipes (barajas), posteriormente estudia el oficio de la pintura, y en el año de 1868; ingresa al taller de Trinidad Pedrosa, allí, aprende las técnicas de la Litografía, el huecograbado (calcografia), y la xilografía. Pedrosa influiría mucho en la personalidad del ser al cual nos referimos “José Guadalupe Posadas”, este, parte con Pedrosa a León, Guanajuato (México), allí, instalaron un taller de imprenta y litografía, después de algunos años, Pedrosa, vendió el taller a Posadas, y él regresa a Aguascalientes, y el equipo que componía el taller del cual ahora Posadas, era propietario, estaba constituido por una prensa manual de fabricación Estado Unidense de la casa R. Hoe& Co, dos rodillos entintadores, y media docena de piedras litográficas, con todo este equipo, Guadalupe Posadas, trabajo para la fábrica de cigarrillos “La Regeneradora”, elaborando las viñetas de estos.


En el año de 1888: se produjo una inundación, la que le hizo perder su vivienda y su taller, provocando su partida hacia la ciudad de México, ubicándose en los barrios miserrinos, donde se hacinaba una población mal comida, con enfermedades a granel y donde reinaba la promiscuidad.


Alrededor de 1890; Guadalupe Posadas se vinculo con el editor Vanegas Arrollo, este, se había especializado en la edición de un periódico sensacionalista llamado, La Gaceta Callejera, la novedad fueron las ilustraciones de los pasajes más significativos de las obritas de teatro, y de lo miserrino de los barrios.


En 1882; Vanegas Arrollo, contaba con la colaboración del dibujante y grabador, Manuel Manilla (1830-1895), la obra de este, se caracterizaba por su ingenuidad y una personal composición plástica. Son varios los historiadores que manifiestan, que a él, se debió la creación de los personajes de las “calaveras”, que con Posadas, alcanzaron su máxima expresión; en muchos aspectos Posadas, fue un continuador de Manilla, en lo de la composición plástica, en lo común de los temas, y en el tratamiento de los valores tonales en los grabados.

Guadalupe Posadas, muere en el año de 1913; su obra es la base del nuevo arte que crearon los artistas Orozco, Diego Rivera, y Sequeiros, entre otros que plasmaron la revolución en el arte.


es así, que se da una vertiente de escuela, en lo dicho ya, como medio técnico, para tal efecto se entiende bien, aquello de lo esquelético, de la calavera, de la simbolización de la muerte, y como fuerte exponente de estos grabados denunciantes de la crisis social suscitada en México, se encuentra bien reconocido en su país y en toda Latinoamérica a Guadalupe Posadas, como uno de los artistas grabadores mexicanos, que provocaron una enorme contribución al desarrollo del grabado, a través de uno de sus medios técnicos: La Xilografía (grabado en madera).


Que han, y los hay otros a parte de Posadas, bien es cierto, nada se negara en este sentido, pero hay que reconocerle la osadía a la contribución, de tan magna tarea que ha germinado no solo en el país de su natalidad, sino que ha tenido incidencia en casi toda América Latina.


Al Sur de la Nueva España.

En 1584; fue impreso el primer libro en América del Sur, por Antonio Ricardo, en la ciudad de Lima, Perú. Este hombre cuya facultad la de impresor, es en él de carácter natural, se estableció en México, para luego pasar al Perú, en el año de 1582; en esa época ya con la primera imprenta en América Latina, inicio una era de progreso para las artes gráficas, y el Grabado el pilar fundamental, está ahí presente en constante evolución.


El Perú, para este entonces se convierte en el centro más adelantado, entre las colonias españolas.


La procedencia del papel no es muy clara, ya que los datos históricos tienen breve el registro en lo que ha esto se refiere, hay indicios de que buena cantidad de papel, provenía de España e Italia, aunque es más probable que haya venido de México.

En transcurso del año 1630; en el Paraguay, se efectuaban gestiones para conseguir una prensa, ya en el año 1700; el jesuita alemán Juan B. Neuman, consiguió el permiso de la impresión del primer libro en el Paraguay, hoy a nuestros días el único ejemplar de libro que se guarda data del año 1705.


El gobernador del Paraguay en el año 1725; afirmo: “...ahora pensamos seriamente en poner una fábrica de papel...”, este dato se ha sabido por gentileza del R.P. Guillermo Furlong Cardiff.


Las fundaciones del resto de imprentas en América del Sur, datan del “1738 en Colombia, 1754 en Ecuador, y 1800 en Venezuela” tal como lo informa don Félix de Ugarteche, en su pequeña “Historia de la Imprenta en América”, en cuanto a lo del papel, es posible que fuera el mismo caso del Paraguay.


En Venezuela la Sociedad de Amigos del País, fundó en Caracas, capital de Venezuela, a finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX, una Escuela de Dibujo, que dirigió Joaquín Sosa, reemplazado más tarde por el maestro Antonio José Carranza, artista de importancia y tronco de la moderna generación de pintores venezolanos, que fueron los primeros entre los de América en adquirir reputación en Europa, y de allí, sus influencias drásticas hacia la gráfica.


El primer diario de Montevideo, Uruguay, se conoció con el nombre de “La Estrella del Sur”, propiedad del impresor Ingles Bradford, allá por el año 1807; y tuvo tan solo dos meses de vida, pero dejo sentada las bases para su futura continuación en materia de impresión.


Muchos fueron los extranjeros que llegaron a esta tierra de América, sobre todo en el Sur del continente, atraídos por la fortuna y la fama, la cual no había estado de su lado lo que provocaba su emigración a la nueva tierra y en la mayoría de los casos, personajes circunstanciales, que gozaban del conocimiento del Grabado, sus orígenes: Italianos, Franceses, Ingleses, Alemanes, ó Españoles; abundaban los franceses, pero los españoles no se quedan al margen, entre ellos mencionamos a Fernando Brambilla, pintor de cámara de Fernando VII, en sus grabados recoge las impresiones geográficas del Uruguay, y a Juan Manuel Besnes Irigoyen, en cual es de muy destacado merito, nacido en San Sebastián, España en el año de 1788; y radicado en Montevideo, Uruguay, desde los 17 años y permanece allí, toda su vida hasta su muerte en 1865.

Cuando finaliza la dominación española, se hace maestro y cumple una muy noble misión, aparte de haber sido soldado y otros menesteres, aprendió y adopto el arte de la litografía (grabado en piedra), y posterior a la fundación de un taller de esta técnica del Grabado, a cargo del Belga José Gielis, en Montevideo en el año de1838; Besnes, funda su primer taller de litografía y junto al Italiano Bettinotti, realizó la serie de “Los Hechos de Garibaldi”.


En 1905; se funda el Circulo de Bellas Artes, luego, este mismo Circulo es la base formativa de la Escuela Nacional de Bellas Artes, y la dirección estuvo a cargo de Adolfo Pastor, y este, no tardo en instalar un excepcional taller para la enseñanza del Grabado, al cual se invito a los artistas plásticos de diversas generaciones, a producir litografías, y ahí trabajaron dos importantes artistas realizadores de esta especialidad del Grabado: Guillermo Rodríguez (1889-1959) y Domingo Santiago, nacido en 1903.


En el Sur de América, los orígenes del Grabado es tan dados por la litografía, la técnica a un joven en esa época, de esta especialidad de las artes plástico-visual (grabado); alcanzando un desarrollo pleno a diferencia de las otras experiencias en donde ha sido: La Xilografía, la que por su origen antiguo, ha predominado.


Un proyecto de larga sostenibilidad, y de enorme apoyo para la continuidad y difusión del Grabado en el Uruguay, ha sido “El club del Grabado”, que por varias generaciones ha hecho brotar, a grandes artistas del Grabado, entre ellos: Rimer Cardillo, Luis Mazzey, Maria Carmen Portela, Adela Caballero, Carlos Fossatti, Leonilda González, Gladis Afamado, Ruysdael Suárez, Miguel Bresciano, Antonio Lista, Anhelo Hernández, y otros.


En el Brasil, después de irregular presencia del funcionamiento de imprentas, se instalo en el año de 1808; una prensa procedente de Londres, Inglaterra, con la cooperación del Conde Linares. Para el año de 1827; existían en Rió de Janeiro, cinco imprentas de enorme importancia.


En la Actualidad en el Brasil, se desarrollan importantes Bienales y otro tipo de actividades que tienen que ver con el Grabado, tanto así, que muchos buscan formarse en este país. La más reciente Bienal Internacional de Grabado, celebrada en el año 2000, en Sudamérica, fue ganada por artistas Brasileros.


En Chile, como dice Ramón A. Laval “existió una tipografía en el año de 1780; que era de propiedad de José Rezabal Ugarte, de Santiago, y en la que el tipógrafo chileno José Camilo Gallardo, compuso varios folletos”. Y el primero de ellos apareció en el año 1800; mientras que en el 1812; se instalo en Santiago de Chile, una prensa de procedencia de los Estados Unidos del Norte de América.


En el año de 1887; los avances en la especialidad del Grabado, representado este, por medio de la imprenta, presenta gran riqueza imaginativa, ello condujo a la publicación de un periódico ilustrado, este acontecimiento se desencadeno en un movimiento alrededor de este periódico, en relación a importantes hechos culturales en Colombia.

En el 1900, la editorial de Félix de Bedout en Medellín, Colombia, cumplió once años, estos hechos marcaron la iniciación del Grabado en este país, por lo menos a este nivel de carácter industrial o de reproducción, como ha sucedido en muchas naciones de América.


La creación en el año de 1749; de la Real y Pontificia Universidad de San Javier, obra del esfuerzo y la generosidad de un ilustre sacerdote panameño: el Padre Francisco Javier de Luna Victoria y Castro, y con la expulsión de los Jesuitas por Carlos III, de sus colonias en el año de 1767, se extinguió esa luz, que fue aquel centro de altos estudios científicos.


En 1820; fue cuando se introdujo en Panamá, ese maravilloso invento que hizo posible en la edad media, la propagación de las ciencias y las artes con la multiplicidad de los escritos y su divulgación por todo el mundo, la Imprenta, como ya hemos explicado en otras experiencias, con esto se conoció el Grabado en esta geografía de América, llamada Panamá.

De lo Gaucho...

En el Rió de la Plata, Argentina, la aparición de la imprenta se inicio con un singular éxito obtenido por los padres Jesuitas de las misiones guaraníticas.


De manos de artistas y artesanos indios, procedió el corte de las letras y grabados de la madera, que de 1700 a 1728; se emplearon en doce obras conocidas de esta imprenta guarani, el primer libro esfuerzo de la misma fue el “Martirologio Romano”, pero se logro la mejor expresión artística con el libro “Nieremberg”, en el año de 1705; que contiene 43 ilustraciones de los xilógrafos nativos más destacados, Tomas Tilcara y Juan Yaparí.


Para los aborígenes el Grabado se desarrollo netamente artesanal, sin posibilidades de expresión propia, esto provoco talvez un rápido olvido de este medio técnico, inservible dentro del marco de sus necesidades reales.


A finales del siglo XVIII; dos impresores provenientes del Cuzco (Perú) trabajaron en Buenos Aires, Argentina, ellos son: Manuel Riveiro y Juan de Dios Rivera, este último fue autor del grabado más antiguo que se conserva el cual lleva por nombre “La Lámina de Ororu”, que data del año 1808; otra de sus obras es el Sello de la Asamblea General Constituyente, realizado en el año de 1813; considerado el antecedente inmediato del escudo actual en la Argentina.


A partir de su aparición en el medio local, el Grabado va adquiriendo un carácter utilitario ilustrativo, la religión aprovecha ampliamente el Grabado para la difusión de sus imágenes, y algunas instituciones se valen de este para fines didácticos.

En 1828; llegan al país de Argentina, Cesar Hipólito Bacle (|1790-1838), de origen Suizo y Carlos E. Pellegrini (1800-1875) de origen francés, llamados por Don Bernardino Rivadavia.


Hipólito Bacle, fue quien estableció las bases definitivas para la instauración de la litografía, que había sido introducida en el año de 1826; por J.B. Douville. Siendo Hipólito Bacle, el que fundó el primer periódico ilustrado argentino el que llevaba por nombre “El Museo Americano”, que tuvo una corta duración de apenas un año. Junto a Bacle, se dedico a la litografía, Carlos pellegrini, en él, se puede detectar a un profesional bien apoyado por su técnica y respetuoso de su oficio.


Carlos Morel (1819-1834), considerado el primer pintor y litógrafo argentino, formado en Buenos Aires, junto al sueco Juan Guth y al Italiano Pablo Caccianiga.


Los tiempos que bien deprisa se suscitaban, y las exigencias sociales cada vez hacían imprecinble estudiar en Europa, el viaje representaba prestigio, una vez actualizados en el viejo mundo, podían integrarse con derecho a la élite artística.


Al regresar de Europa en el año de 1890; Eduardo Sivori (1847-1918), inicio en la Argentina, la técnica del aguafuerte, su obra la “Carreta”, probablemente sea la primera que realizo con este medio técnico, luego realizo “La Tranquera y Tropa de Carretas en la Pampa”, obra a obra se ve su capacidad y en Tropa de Carretas, se aprecia un trazo más decidido una mejor gradación del claroscuro, convirtiéndose en la obra más destacada realizada en la especialidad del Grabado del siglo XIX.


Emilio Agrelo (1856-1933), la obra de este y de Sivori, inician una nueva etapa para el Grabado argentino, junto a ellos un inmigrante turinés, que también destaco y que llego cuando ya se había iniciado esta tarea, hablamos de Alfonso Bosco (1858-1921), él se adentro en el medio artístico argentino, con un conocimiento preciso y profundo de la técnica del aguafuerte, la obra de Bosco, plantea un paisaje fantástico-onírico que se inscribe dentro del espíritu inseguro, con que el mundo occidental enfrentaba el cambio de siglo.


Una de las instituciones que hizo un uso más intenso y amplio del Grabado, ha sido el periodismo, un ejemplo en este caso lo apreciamos en el Argos de Buenos Aires, que salía los miércoles y domingos entre los años de 1821 y 1825.


En el siglo XX, el Grabado en la Argentina, alcanza un desarrollo notable, esto no solamente se debe al interés de los artistas plásticos argentinos, sino también al aporte de aquellos artistas europeos, que al radicarse en la Argentina transmitían la experiencia técnica de muchos años en Europa.

En el año de 1905; el Presidente Quintana, y el Ministro de Instrucción Pública, Joaquín V. Gonzales, firman un decreto en el cual se declara de utilidad nacional la Academia Nacional de Bellas Artes, esta institución se convierte de gran importancia, no solamente porque allí se formaran las nuevas generaciones de grabadores, sino que asume el padrinazgo de la actividad plástica, realizando una tarea de intercambio y de difusión a través de exposiciones internacionales y provinciales, retrospectivas, salones, etc.


En los salones si bien exponían los más importantes artistas de la plástica argentina, siempre había un lugar destacado para los grabadores europeos.


Las Sociedades Artísticas, van a cumplir con objetivos muy importantes en un momento en que el grabado, trata de abrirse paso como una disciplina autónoma en la argentina, la principal tarea será la difusión y propagación de la obra de los grabadores argentinos, a través de exposiciones nacionales e internacionales. Algunas de estas sociedades van a dedicarse especialmente a la difusión del Grabado en su carácter popular o a la popularización de este, ya que había sido patrimonio exclusivo de las clases elitistas sociales e intelectuales.


En 1915; se crea la Sociedad de Acuarelistas, Pastelistas y Grabadores, que por su tarea va a ocupar el lugar de mayor importancia entre las sociedades de la época, de toda su actividad merece destacarse el salón del año de 1919; en el cual se realizo una retrospectiva de las más importantes obras de los primeros grabadores argentinos.

A comienzos de 1900; Buenos Aires deja de monopolizar la formación y producción del Grabado, y se expande por medio de escuelas a otras provincias.


El panorama de destrucción económica y la explotación social, que se generaron debido a la introducción de capitales, que recogían altísimos intereses y a la introducción de manufacturas y productos industriales, que arruinarían la manufactura nativa, protagonizaron enfrentamientos cada ves más agudos contra el poder establecido, y las clases desposeídas reclamaban participación en la toma de decisiones, esto debido a las publicaciones que por medio del Grabado, con la imagen contribuiría al esclarecimiento y a la toma de conciencia del papel que jugaban los desposeídos, las clases más oprimidas.


Los protagonistas de esta modalidad van a ser: Guillermo Facio Hebecquer (1889-1935), José Arato (1823-1929), Abraham Vigo (1893-1956) y Adolfo Bellocq (1899-1972). Las técnicas más explotadas fueron la xilografía, la calcografía y la litografía.


Ya en el siglo XX, los grabadores se ocuparan mas por explotar las posibilidades expresivas, que facilitan los materiales en los cuales se ejercería la acción de grabar, y no por plasmar estrictamente las escenas cotidianas, y de ello podemos mencionar a Fernando López Anaya, nacido en el 1905; pionero sin duda de esta problemática.


El ánimo de las innovaciones es retomado por dos jóvenes artistas que dedicaron casi toda su trayectoria, a explorar todas las posibilidades de la textura de la madera, estos son: Albino Fernández y Alfredo Vicenzo, ambos modificaron las técnicas tradicionales del Grabado en la Argentina.


Posteriormente, otros artistas, cultivaron y mejoraron las posibilidades, entre ellos tenemos a: Mabel Rublí (1933), Pompeyo Audivert (1900), Luis Seoane (1910) y Mauricio Lasansky (1914).

En febrero del año 1780; en Buenos Aires, Argentina, se instalo la primera imprenta con materiales traídos de Córdoba y Bradford de Montevideo. Fue la Real Imprenta de Niños Expósitos.


El primer impresor de Buenos Aires, fue Agustín Garrigós, quien anteriormente había trabajado de tipógrafo.


En junio de 1879; en la Argentina, se había conseguido instalar una fábrica de papel, que producía papeles para la envoltura, producía también papeles para diarios y de uso para la litografía, con este éxito, y por razones ajenas a la producción del papel, al año siguiente cerró sus puertas.


En el año de 1884; los señores Maupas y Escalada, fundaron una fábrica de papel en Zarate, cuatro años más tarde se convirtió en la “S. A. La Argentina”, antecesora del núcleo principal de la industria papelera nacional, en la actual Argentina.


De lo de la Perla del Caribe.

En el siglo XIX, Francisco Javier Báes, es el primer grabador que en la Isla de Cuba, se gesta, este, trabaja los temas religiosos ya que la expresión de la cultura propia, estuvo en función del culto, Báes, realizo también diseños para marcas de cigarrillos y tabacos, valiéndose de la xilografía, para llevar a cabo su cometido.


La técnica del grabado en madera (xilografía), es introducida en Cuba en el año de 1723; el Grabado además de sus valores artísticos se ha dado a la tarea, como el único modo de recoger testimonialmente los hechos, y sus consecuencias de lo suscitado allí en el lugar, en este caso, la Isla de Cuba.


Los que se ocuparon de esta tarea, fueron básicamente los grabadores extranjeros de los cuales predominan la presencia de los franceses, los cuales trabajaron el Grabado a manera de álbum, en el cual se reflejaba el paisaje, costumbres, y lugares, esto permitía a los europeos tener una idea del como era y se veía lo geográfico cubano, aunque lo mismo llego a suceder, en el resto de América.


En el año 1818; el Grabado es representado por: Leonardo Barañano Garneray, Eduardo Lapalante, y Federico Mialhe, cuyo reportaje gráfico realizado en tres álbumes, los cuales llevan por título: “Paseo Pintoresco”, “Isla Pintoresca” e “Isla de Cuba”, constituyen el reportaje geográfico más completo que se haya hecho en esa época,

En 1822; se editan por medio de la litografía, un gran despliegue figurativo de las marcas de cigarro y tabacos, esto causa un crecimiento y auge de la técnica de la litografía en la Isla.


La introducción de la serigrafía en la Habana, Cuba, se da alrededor de 1910; siendo esta ciudad una de las primeras de América, en donde aparece esta técnica del Grabado, ya en las primeras décadas de este siglo (XX), se desarrolla la práctica de esta pero de carácter esporádico, este sistema de impresión tiene el origen en Cuba, fundamentalmente en lo grafico-publicitario e industrial.


En 1959; la gráfica ve surgir un estrepitoso boom, a través del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), que en medio de la escasez de material, logra resultados de novedosa significación en aspectos estéticos, icónicos, formales, cromáticos y tecnológicos.


La década de los años setenta es un periodo de florecimiento para el Grabado, representado en este caso por: Pedro Pablo Oliva, Zaida del Rió, Nelson Domínguez, Eduardo Roca (choco), Humberto Peña, José Luis Posada, Santiago Chago Armada, Alfredo Sosabravo, Manuel Mandive, Ever Fonseca, Flora Fong, Tomas Sánchez, Gilberto Frómeta, Aldo Menéndez, y Flavio Garciandia, es también relevante en los años setenta por su adaptación de los temas de la sociedad cubana a ese lenguaje (Grabado).


En los años ochenta se forma la red de instituciones culturales, como son la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, la cual había instalado un taller de serigrafía, y en 1979; la Casa de las Américas, organizo un taller en el cual se multiplicó por medio de esta técnica del grabado (serigrafía), las obras de los artistas cubanos y latinoamericanos, pero no es hasta 1983; con el resurgimiento del Taller Experimental de Serigrafía, que René Portocarrero, el cual deriva en el medio como impresor, preferido por los pintores, como el vehículo multiplicador de obras, y es así, que se engendra una verdadero hacer de la serigrafía artística.


Esto genera una anunciación de un esplendor, provocado en gran medida por las facilidades que brindan la existencia de los talleres experimentales en Cuba, y que la Casa de las Américas, suele convocar a una serie de países Latinoamericanos y Caribeños, a participar de estos talleres experimentales de uno de los medios técnicos del Grabado con mayor popularidad en América, nos referimos a la serigrafía.

De lo de un Interesante Vecino.

El 25 de julio de 1524; los conquistadores españoles fundaban en un lugar llamado Iximche, la ciudad de Santiago de los caballeros de Goathemala, que poco más tarde, trasladaría Jorge de Alvarado, al valle de Almolonga, pero esta fue destruida catorce años más tarde, a consecuencia de esta vicisitud posteriormente es trasladada al valle de Panchoy, fundándose el 22 de noviembre de 1542; pero el destino vendría a cobrárselas con la metrópolis de la América Central, es así que el 29 de julio de 1773; fue destruida por un terremoto, de ello da testimonio hoy en día lo que conocemos con el nombre de Antigua Guatemala.


En esta provincia de Guatemala, vecina a México, se funda la Capitanía General, es decir que a diferencia del resto de provincias de la América Española Central, Guatemala goza de ciertas bondades, por ejemplo: En esta provincia se establece la primera Universidad, y se beneficia de contar con los primeros esfuerzos en materia de impresión. Siendo la cuarta ciudad de América, que tuvo imprenta en el año 1641; pero de forma definitiva fue hasta 1660.


Muchos fueron los viajes y comisiones que se llevan a cabo para traer la imprenta a Centro América, la realidad se hizo al fin después de engorrosos intentos fray Payo Henríquez de Rivera, quien era el encargado del Arzobispado en Guatemala, este hombre de amplia cultura, envía a Francisco de Borja a México, con instrucciones precisas de contratar a un impresor y comprar el equipo que fuese necesario. De esta manera aparece el primer libro publicado en esta provincia, el cual lleva por nombre la “Explicatio Apologética” dedicado al “Católico Rey Magno “Domino Nostro Philippo IV”, en el año de 1663.


Contribuyeron al esplendor de este arte en la Capitanía General, los tipógrafos: Antonio de Pineda Ibarra, Antonio de Velasco, Sebastián de Arévalo, Miguel de José de Quiroz, Ignacio Jacobo Beteta, Cristóbal Hincapié Meléndez, Joaquín de Arévalo, Antonio Sánchez Cubias, Juana Martínez Batres, Alejo Mariano Bracamonte, Manuel José Arévalo, y todos los que han hecho posible la evolución y desarrollo de la imprenta en Guatemala, que como bien hemos mencionado en repetidas ocasiones el empuje para llevar esto al medio artístico es decir; el Grabado, ya planteado lo técnico había sido con la introducción de la imprenta, de ahí, su desarrollo en lo artístico dependía de la conciencia e interés de los artistas, como la misma historia lo ha planteado.


Pero su máxima trascendencia se ha dado cuando el grabador-artista, crea y genera lo genial de lo técnico, de lo del contenido, y con ello, lo cultural del Grabado para con una sociedad, nación u/o continente.


En los últimos años del siglo XVIII, se fundó en la Nueva Guatemala, ciudad nueva después de la catástrofe de 1773; la Real Sociedad Económica de Amigos del País, la que estableció una Escuela de Dibujo, que abrió sus puertas el 6 de marzo de 1797; bajo la dirección de Pedro Garcí-Aguirre, primer grabador de la Casa de la Moneda, un año después la escuela contaba con una población no menos de 77 alumnos, los cuales además de aprender Dibujo, también aprendían Escultura, Pintura y Grabado.


La Pintura en Guatemala. no alcanzó la misma importancia que la escultura, pero aún así, ha contado con artistas notables tanto es el caso que se considera al capitán don Antonio de Montufar, como el primero de los pintores Guatemaltecos, y lo lamentable de él, su vida trágica, al no querer terminar la última de las telas sobre “la pasión de Cristo”, ya que sostenía que al hacerlo ocurriría una desgracia, y se da fe, que el día miércoles de cenizas del año 1657; al terminar de colgar esa última tela de la serie de la pasión de cristo, sentiría que se le nublaba la vista, quedando ciego para todo el resto de su vida.


Con el devenir de los tiempo uno de los Guatemaltecos que sobresalía entre sus contemporáneos, que dejo muchos retratos y miniaturas, distinguiéndose también como grabador, y que en el certamen del 1801; presento un retrato de Carlos IV, el cual le hizo merecedor de calurosos elogios por parte de su maestro don Pedro Garcí-Aguirre, artista que respondía al nombre de Francisco Cabrera, y que de él, se desprendería una generación de grabadores de excelente talla.


Francisco Cabrera nacido en el año de 1782; obtuvo la medalla de oro de la Escuela de Dibujo, cuando solo contaba con 19 años de edad, fue Cabrera, el mejor de los grabadores Guatemaltecos.


El Grabado, alcanzo en Guatemala un grado de esplendor, que en América sólo México llego a conocer. El más importante de los grabadores de Guatemala fue don Pedro García-Aguirre, que además de ser un extraordinario dibujante, fue maestro de toda una generación de artistas, García-Aguirre, que era también capitán de milicias, fue nombrado profesor de la Escuela de Dibujo en el año de 1797; además ilustro con láminas de cobre muchos libros publicados en su tiempo.

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